Compramos una sandía hermosa y con buen aspecto. La calamos y descubrimos que no sabe a nada. Antiguamente, estas sandías se le echaban a los cerdos pero ¿Quién tiene hoy en día cerdos (de cuatro patas) en un piso o en un adosado? Así que tenemos que pensar una nueva forma de aprovechar la sandia, que no está la cosa para ir tirando comida y además, hay mucha gente en el mundo pasando hambre. Al lío
Ingredientes
- Una o media sandía incomestible (depende de lo grande que sea)
- Un tomate muy rojo o dos tomates de pera
- Dos rebanadas de pan de pueblo o medio bollo
- Un pimiento verde
- Un diente de ajo
- Aceite
- Vinagre
- Sal
Preparación:
Ponemos en el vaso de la batidora los trozos de sandía sin cáscara y pepitas, los tomates troceados sin piel, las rebanadas de pan desmigadas, el diente de ajo pelado sin el centro, el pimiento verde troceado sin semillas, el vinagre y la sal al gusto. Lo trituramos todo en la minipimer hasta que nos quede una masa fina y sin grumos. En ese momento, mientras seguimos triturando, echamos el aceite de oliva hasta que emulsione (cuando la crema pasa de un rojo intenso a un naranja rojizo). Lo echamos en un bol o jarra y le agregamos medio litro de agua muy fría.
Servimos acompañado de la guarnición que más nos guste (pan a trocitos, cebolla, pepito, tomate...)A mí me gusta mucho desmigarle pan de ajo crujiente.
